viernes, 28 de octubre de 2011

VIOLACIÓN DEL PRINCIPIO NON BIS IN IDEM CON LA APLICACIÓN DE LA FIGURA JURÍDICA DE LA REINCIDENIA PENAL

El principio “non bis in idem” es una garantía reconocida en el Art. 7 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y del art. 8 inc. 4 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, el mismo tiene por objeto, en los términos de Maier, “Impedir la múltiple persecución penal, simultánea o sucesiva, por un mismo hecho; donde la idea fundamental es que no se debe permitir que el Estado, con todos sus recursos y poder, haga repetidos intentos para condenar a un individuo por un supuesto delito, sometiéndolo así a molestias, gastos y sufrimientos y obligándolo a vivir en un continuo estado de ansiedad e inseguridad[1] sobre el mismo aspecto Zaffaroni citando a Donna, manifiesta Se viola el principio non bis in idem, porque la condena anterior se toma a los efectos de agravar la condena que se dicta, y en otros casos a fin de aplicar una pena supletoria, a la cual se da el nombre de medida de seguridad, de modo que existe una condena doble[2] En igual sentido, Zaffaroni, al referirse a las explicaciones doctrinarias elaboradas con el objeto de afirmar la admisibilidad de la habilitación de un plus de poder punitivo, destacó que “Ninguna logró salvar la objeción de que el plus de poder punitivo se habilitaría en razón de un delito que ya fue juzgado o penado, por lo importaría una violación al non bis in idem o, si se prefiere a la prohibición de doble punición[3] Entendido de esta forma la reincidencia penal constituye una violación al principio non bis in idem que en nuestra legislación penal se constituye en una garantía penal que permite que las personas no puedan ser sancionados por el mismo delito en caso de existir su reincidencia, lamentablemente nuestra ley penal toma en cuenta a la residencia penal como una agravante que endurece la pena aplicándose una sanción extrema y inhumana así lo determina el Art.  80 del Código Penal del Ecuador, al tipificar que en caso de reincidencia se aumentará la pena conforme a las reglas siguientes:

Primero.- El que habiendo sido condenado antes a pena de reclusión cometiere un delito reprimido con reclusión mayor de cuatro a ocho años, sufrirá la misma pena, pero de ocho a doce;

Segundo.- Si el nuevo delito está reprimido con reclusión mayor de, ocho a doce años, el delincuente será condenado a reclusión mayor extraordinaria de doce a dieciséis años;

Tercero.- Si un individuo después de haber sido condenado a pena de reclusión, cometiere un delito reprimido con reclusión menor de tres a seis años, sufrirá la misma pena, pero de seis a nueve;

Cuarto.- Si el nuevo delito cometido es de los que la ley reprime con reclusión menor de seis a nueve años, el transgresor será condenado a reclusión menor extraordinaria;

Quinto.- Si el que fue condenado a reclusión menor extraordinaria de nueve a doce años cometiere otra infracción reprimida con la misma pena, será condenado a reclusión mayor de doce años;

Sexto.- Si el que ha sido condenado a reclusión cometiere un delito reprimido con prisión correccional, será reprimido con el máximo de la pena por el delito nuevamente cometido; y, además, se le someterá a la vigilancia de la autoridad por un tiempo igual al de la condena;

Séptimo.- Si el que ha sido condenado a pena correccional reincidiere en el mismo delito o cometiere otro que merezca también pena correccional, será reprimido con el máximo de la pena señalada para el delito últimamente cometido; y,

Octavo.- Si un individuo condenado a pena correccional cometiere un delito reprimido con reclusión, se le aplicará la pena señalada para la última infracción, sin que pueda reconocérsela circunstancias de atenuación.

Existen no obstante, posiciones que sostienen que no se verifica violación a la garantía del non bis in idem sino que “La agravación de la pena por reincidencia no juzga dos veces un mismo hecho, sino que su fundamento radica en una mayor culpabilidad por el hecho posterior en razón del mayor desprecio que supone cometer un nuevo delito luego de haber sufrido las consecuencias de la imposición de una pena[4]

Considero que esta afirmación no es adecuada por cuanto lo que se busca es humanizar las penas y la reincidencia penal impone una crueldad tortuosa al reo al imponerle una pena superior, por lo cual el principio non bis in idem sufre un desconocimiento y vulneración mayor al reconocerse que el pasado judicial agrava la situación del reo.

La nueva tendencia criminológica en cuanto al derecho penal a permitido imponer el criterio que del derecho penal debe ser considerado de ultima ratio, lo que nos conlleva a repensar que el derecho penal debe ser aplicado en casos de necesidad extrema pero con la diferencia que las penas que se apliquen sean humanas y no excedan el tiempo de prisión o reclusión del ser humano, por lo tanto la humanización del derecho penal infiere a la aplicación de penas alternativas así como la ejecución de penas privativas de libertad que no determinen un exceso arbitrario o tortuoso de la reclusión, razón por la cual considero que la reincidencia penal se constituye en el mecanismo que vuelve cruel a la pena, llevando al ser humano a pensar en la venganza en contra de la sociedad y a su desnaturalización que emboca en el cometimiento de nuevos delitos.


[1] Maier, Julio B. J., “Derecho Procesal Penal. I Fundamentos”, Ed. del Puerto, Buenos Aires, 1999, p. 602.
[2] Zaffaroni, Eugenio R., “Derecho Pernal: Parte General”, Ed. Ediar, Buenos Aires, 2002, p. 1058.

[3] IBIDEM. Pág. 1060
[4] Carrara, Francesco, “Opúsculos del Derecho Criminal”, Ed. Temis, Bogotá, 1976, Vol. II. p. 99 y ss

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